FEDERACION MAPUCHE DE ESTUDIANTES
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Sobre el Primer Congreso de Mapuche Estudiantes

A partir de la realización del Primer Congreso de Mapuche Estudiantes, hemos podido establecer algunas necesidades y prioridades como pueblo y estudiantado Mapuche, aunque es de esperar que surgan múltiples planteamientos pues son múltiples las realidades que a diario vivimos como Mapuche.

Sin embargo, coincidimos en que hay puntos que son comunes, tales  como la necesidad de preservar y proyectar nuestro conocimiento Mapuche y la gran preocupación develada ante la situación del Mapuzungun y su continuidad. Así como dentro del ámbito  curricular se deja evidenciar su carácter colonizador y preservador de una educación exclusiva y segregacionista,  considerando que no se ha dado paso a la interculturalidad como medio de entendimiento, respeto y valoración por el otro.

Lo anterior debido a que la educación a nivel histórico se ha pensado como un ente homogenizante, asimilador y colonizador desde el cual se busca “civilizar” al pueblo Mapuche. Por consiguiente el pueblo Mapuche se ha visto afectado frente a la imposición del conocimiento occidental el cual se ha plantea de manera rígida y universal sin importar las características socioculturales y lingüísticas del contexto, negando el conocimiento propio de los distintos pueblos.

Esto ya que las distintas instituciones educativas ven de manera peyorativa y menoscabada al conocimiento Mapuche, predominando la mirada  eurocéntrica de la sociedad actual, en el cual se valida y reconoce solo al conocimiento científico, obviando la diversidad epistemológica de la cual goza el mundo. Sin embargo dicha realidad se contrasta con la de otros países que han abierto la posibilidad de construir una sociedad distinta reconociendo y valorando el conocimiento de los otros.

Se hace necesario entonces poder contar con instituciones educativas propias que se proyecten bajo las lógicas culturales Mapuche. Considerando espacios como jardines, colegios, liceos y universidades que cuenten con un currículo propio y una administración planteada desde las Primeras Naciones (pueblos prexistentes al estado chileno). Una de nuestras prioridades entonces es la construcción de la Universidad Mapuche, la cual tendrá como fin preservar y proyectar nuestros saberes ancestrales dentro del ámbito académico y profesional. Contando además con un currículo que dé pie a la transmisión y continuidad del Mapuche kimün que posee nuestro pueblo y la enseñanza de los contenidos curriculares en Mapuzugun.

En la actualidad el mapuzugun se ha visto afectado por el proceso de escolarización que han sufrido las comunidades, esto debido a que en la escuela y en la sociedad el Mapuzugun ha sido excluido a través de su prohibición o nula consideración. Si bien en la actualidad, el Estado Chileno ha implementado el Programa de Educación Intercultural Bilingüe, dicha implementación no ha contado con la seriedad y secuencialidad requerida, dejando ver su fracaso o poco avance en relación a los objetivos que la misma plantea.

Podemos evidenciar entonces una política neocolonialista ejercida por el Estado Chileno disfrazada de interculturalidad, la cual debe ser reconsiderada como un espacio que permita la valoración y respeto por el otro, permitiendo con ello el dialogo simétrico entre ambos pueblos, por lo que  debe ser un valor a construir en la sociedad.

Cabe además precisar por qué se declara ésta como una reforma racista, discriminatoria y excluyente. Las escuelas fueron instaladas durante el siglo XX, en primera instancia con el fin de evangelizar y expropiar al Mapuche de sus costumbres bajo un discurso civilizador, colonialista y asimilacionista. Considerando al Mapuche como una raza inferior que debía ser intervenida por esta sociedad que aspira a una Europa Latina.  Dicho proceso se llevó a cabo bajo tratos ortodoxos, donde los padres eran obligados a enviar a sus hijos a escuelas en donde quien practicaba el idioma mapuche era maltratado psicológica y físicamente. Se considera entonces que el Mapuche es racial y cognitivamente inferior, por ende no tiene derecho alguno de poder decidir y proyectar su propia educación. Dicha visión no es distinta en la actualidad, podemos observar que dicho pensamiento se conserva y evidencia en las políticas paternalistas que se han llevado a cabo en la educación y otras áreas que nos afectan directamente,  privando a los pueblos afectados de tomar y proyectar sus propias decisiones.  

Ante ello como Primeras Naciones, somos garantes de derechos humanos, los cuales poseemos como colectividad y que se encuentran garantizados en el Convenio 169 de la OIT “deberá asumir, con la participación de los pueblos indígenas, la responsabilidad de desarrollar acciones para proteger los derechos de estos pueblos (…). Estas acciones incluyen medidas que aseguren a los miembros de los pueblos indígenas gozar de manera igualitaria de los derechos y oportunidades que la legislación nacional otorga a todas las personas” y la Declaración de las Naciones Unidas, en los cuales con respecto a los derechos de los Pueblos Indígenas, se establece que somos poseedores de libertad territorial, política, social, económica y educacional. Vemos entonces con preocupación la reforma educacional racista que se está ideando, puesto que no se considera al Pueblo Mapuche y tampoco a miembros de los otros pueblos.

Nos preocupa la manera viciada en que el Estado Chileno busca resolver problemas de fondo, sin generar las condiciones simétricas para que el  Mapuche pueda decidir. Evidenciado en el fracaso de la actual consulta donde se toman decisiones de manera unilateral para las Primeras Naciones. Siendo otro factor determinante la captación de dirigentes Mapuche por parte de los partidos políticos como estrategia para la validación de las políticas estatales, viéndose vulnerados nuevamente los derechos colectivos del pueblo Mapuche.